lunes, 14 de agosto de 2017

SI ME PIDES UN DESEO, DETENER EL TIEMPO. CONCIERTO ACÚSTICO DE AMARAL EN SEVILLA (19/07/17)

Aún no había empezado a sonar el “All Tomorrow’s Parties” cuando supe que aquel  19 de julio sería sin duda el encuentro más íntimo, más mágico y más especial que he tenido la suerte de vivir con AmaralCon unas vistas impresionantes a esta ciudad que tanto amo, Juan y Eva se disponían a desnudar sus canciones con el único acompañamiento de sus guitarras acústicas, maracas y armónica, y la templanza y solemnidad de esa inigualable voz.  
Abrieron la noche con las versiones solares de “Lo que nos mantiene unidos”, “Unas veces se gana y otras se pierde” y una poderosa “Kamikaze” que desnudas de batería y guitarras eléctricas, fueron una exquisita muestra de la bellísima lírica que caracteriza cada verso de las canciones de Amaral, y del increíble rango de registros a los que puede llegar la voz de Eva (lo de esta niña no es de este mundo). Mientras, caía el atardecer más hermoso que ha visto Sevilla en muchos años. No faltaron esas miradas, comentarios y bromas entre Eva y Juan, y entre ellos y el público, que tanto nos gustan. Qué mágico es ver tanta conexión, tanta complicidad que hace que todo funcione, y qué suerte formar parte de algo tan hermoso. 
Y entonces les vi tocar "Salir Corriendo"; Juan y Eva conquistaban la ciudad desde las alturas, y la azotea del Hotel Inglaterra dejó de ser el Hotel Inglaterra, y dejó de ser 2017 para trasportarnos a 2002, a aquella azotea de aquel videoclip que tantas veces vi en Música Sí. Jamás podría imaginar que un vídeo que me impactó tanto, con el que he llorado, aprendido y soñado tantas veces, durante tantos años, se reproduciría en directo ante mis ojos. Creía que en este concierto cumpliría el sueño de ver a Amaral en el escenario más bello de mi ciudad, pero estaba cumpliendo el sueño que tantas veces soñé a los 12 años, cuando no sabía que hay personas tan maravillosas que se encargan de cumplir tus sueños más imposibles. No tengo palabras para describir los sentimientos y la emoción que sentí en ese momento, y en cada momento en que lo recuerdo. 
Continuó esta montaña rusa de emociones con “Llévame Muy Lejos” y el que sería sólo el primer salto del escenario de Eva para acercarse aún más a su público, que la miraban con los ojos cargados de ilusión. Uno de los grandes momentos de la noche (y de cualquier noche de concierto amaralero) fue “Nocturnal”, canción que para mí está hecha para el formato acústico porque es poesía, porque es magia, porque es delicadeza en los bellísimos punteos que se marca Juan con su inseparable Guild de 12 cuerdas; es locura y descontrol, y a su vez, sentimiento y emoción en estado puro. 
Caía la noche con una soberbia “Hacia Lo Salvaje” y su apoteósico final, y nos estaban quitando la vida con “Cómo Hablar” o “Cuando suba la marea” para devolvérnosla con una eufórica “Revolución”Eva animó a Juan a hacerla “unplugged” y, guitarra y micro en mano, bajaron del escenario para tocar entre el público, que aunque al principio parecían paralizados por el respeto y la emoción, acabaron acompañándoles con palmas y a voz en grito. Realmente era el día de la Revolución, no habíamos vivido nada igual.  

“El Universo sobre mí”, que tuvo momentos simpáticos como unas improvisaciones vocales de Eva en el puente o el olvido (momentáneo) de su armónica, precedió a uno de los grandes (¿cuántas veces he dicho esto ya?) momentos de la noche: la versión acústica de “Chatarra”. Porque nos encanta la versión original, nos encanta la versión solar, y nos encanta volvernos loquísimos en directo con la versión electrónica, pero, ¿acaso hay algo más bonito que Juan y Eva sentados a un metro de ti cantando sentimientos tan puros con tanta verdad? ¿Acaso lo hay? Y si lo hay, no quiero saberlo. 
Y no nos lo esperábamos, pero aún teníamos una sorpresa más y fue “Nadie Nos Recordará”, y mientras Eva bailaba con la luna (la de Sevilla), coreábamos incesantes ese “oh oh oh oh ooooooh del final, porque sabíamos que esto se acababa, pero no lo haría mientras siguiéramos cantando…y nos negábamos a salir de ese universo paralelo, de ese refugio en otra dimensión que ellos han creado para nosotros. Juan y Eva bajaron una vez más del escenario para despedirse de aquellas 100 personas que aplaudían con lágrimas en los ojos mientras sonaba “Moon River”. Hora de volver a la realidad, pero cuando la música te toca el corazón de esa forma, es difícil creer en otra realidad. Durante días no pude hablar de esta noche sin emocionarme, y no creo que ningún día pueda. Si mi yo pre-adolescente de 2002 lo hubiera sabido...  
Eva y Juan durante su actuación... Foto de Cristy Sevilla

Dicen Amaral: “Si me pides un deseo, detener el tiempo”. Y aunque no sea posible detenerlo, es bonito comprobar que por mucho tiempo que pase, lo esencial siempre permanece.

Escrito y vivido por Cristy Sevilla...

No hay comentarios:

Publicar un comentario